-Bienvenido Hernández. ¿Cómo está usted?

-Bien doctor. ¿Le tengo que decir doctor verdad?

-Como usted se sienta mas cómodo. Me puede llamar doctor, o si prefiere por mi nombre de pila.

-¿Cómo era?

-Mariano. Mi nombre es Mariano. Yo lo voy a llamar por su apellido durante las primeras sesiones, hasta que usted se relaje. Luego, seguramente y si usted me lo permite, le diga Ramón directamente. Pero eso lo vamos viendo. ¿Le parece bien?

-Si, si. Está perfecto doctor.

-Bueno Hernández, ya me adelantaron algo. ¿Usted viene porque lo deriva el médico clínico verdad?

-Así es doctor.

-Según veo en su ficha, clínicamente no tiene nada, por lo que le recomendaron comenzar un tratamiento psicológico.

-Así es doctor.

-Muy bien. Aquí estamos… Cuénteme: el problema que lo trajo hasta aquí es que usted considera que con el tiempo se ha vuelto una persona mediocre. ¿Es así?

-No doctor. Para nada.

-¿Cómo que no? ¿No fue esa la razón por la que el clínico lo derivó a mi y lo que usted le dijo a la licenciada que le tomó la entrevista de admisión?

-No, no. Para nada doctor.

-Bueno… Disculpe entonces… Permítame que voy a dejar su ficha por aquí y voy a hacer una nueva. ¿Sus datos estan bien? Fíjese por favor.

-Si doctor. Están perfectos.

-Muy bien Hernández. Cuénteme por qué está acá entónces.

-Me da vergüenza doctor, pero ya no aguanto más y quiero.solucionarlo.

-Ajá…

-Mi problema es que me he vuelto muy pedorro. Y cada día que pasa es peor.

-Discúlpeme Hernández, pero recién me dijo que su problema no era con la mediocridad.

-Si doctor.

-¿Entonces? Quizás tenemos una ídea diferente para la palabra pedorro. En mi casa la usamos para definir algo mediocre, algo que no nos conforma del todo.

-Si doctor, es cierto. En casa tambien la usamos así. Lo que pasa es que no sabía bien que palabra usar para definir mi problema.

-Esta bien. Vamos a empezar de nuevo entonces Hernández. Olvídese de las palabras y cuénteme su problema.

-Ok doctor. Mi problema es que me tiro pedos. Muchos pedos. Permanentemente. No puedo parar. Y con mucho olor doctor. Insoportables.

-… Bueno… Muy bien… Veamos…-

-No me diga que no los sintió doc. Desde que empezamos a hablar me debo haber tirado cuatro o cinco… Seis.

-Bueno… La verdad es que si. Los sentí. Pero no quise decir nada. No sé si será un problema tan grave como usted cree.

-¿Le parece doctor? ¿No le resulta muy feo el olor?

-No… Bueno… La verdad es que si. Pero quiero decir que no sé si puede llegar a ser tan difícil de solucionar. ¿Ya probó cambiando la alimentación?

-¡Por favor doctor! Ya fuí al clínico, al nutricionista, al gastroenterólogo, al próctologo y nadie encontró nada. Por eso estoy acá.

-Es que no sé si yo…

-¡Por favor doctor! Si usted no me ayuda voy a terminar yendo con un curandero.

-No es para tanto Hernánd…

-¡Doctor! ¡No me diga que no es para tanto! Varias veces pensé en suicidarme por esto.

-¡Hernández por favor!

-Le digo la verdad doctor. ¿Sabe lo que es no poder estar en un lugar cerrado con otra persona? Hace meses que no me relaciono con nadie.

-Bueno… Ahora esta hablando conmigo sin problema.

-Si doctor, porque le pago. ¿Se cree que no me doy cuenta que está aguantando la respiración?

-Bueno… Discúlpeme.

-No me tiene que pedir disculpas. Yo sé que el olor es insoportable.

-¿Usted esta seguro de que no es un problema de alimentación?

-Cien por ciento doctor. Voy al nutricionista todas las semanas y ella tampoco puede creer el olor de mis gases.

-Bueno… Le digo que vamos a hacer: La sesión ya esta por terminar. Nos vamos a ver la semana que viene y yo ya voy a estar preparado para su caso porque hoy, le tengo que decir la verdad, me tomó por sorpresa.

-Está bien doctor. No hay problema. ¿A la misma hora?

-Si no le molesta me gustaría pasarlo al final del día. Usted sabrà comprender…

-Si doctor. Ya entiendo. No hay problema.

-Muy bien Hernández. Vaya tranquilo, lo espero la semana que viene.

-Hasta luego doctor.

-Discúlpe Hernández… ¿Me hace un favor? ¿Cuando sale, le dice a la recepcionista que venga?

-Si doctor. ¿Cómo no? Nos vemos.

-Adios.

-¿Me llamaba doctor?

-Si. Por favor, hacé esperar al próximo, abrí las ventanas para que se ventile y tirá bastante lisoform porque aca no se puede respirar.