Lucy en Taiwan con CPH4

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Esta nota ha sido originalmente escrita para Diario de Babel pero como allí no será publicada, la cuelgo en el blog.
Contiene muchos SPOILERS y en ella cuento el final de la película de modo que, si no querés enterarte de nada te sugiero que primero la alquiles en tu Blockbuster favorito.

Lucy-Afiche

 

Hace algunas noches, junto a mi esposa, vimos Lucy, una de las últimas películas de Luc Besson. Aunque decir esto es arriesgado, porque la última película de Luc Besson nunca es realmente la última, ya que este director siempre está trabajando en algún proyecto nuevo.

Una de las razones por las que elegimos ver Lucy y no alguna de las otras películas que teníamos a disposición fue porque necesitabamos algo con ritmo y acción. Era tarde, estabamos cansados y veníamos de ver el penúltimo episodio de la quinta temporada de The Walking Dead, por lo que también descartamos ver cualquier cosa que tuviera terror, suspenso o zombies, como Rec 4 que aún la tenemos pendiente.

La otra razón fue que Lucy está interpretada por Scarlett Johansson y cualquier película en la que ella aparezca merece ser vista, aunque más no sea para apreciar su belleza, la cual siempre resulta estar muy bien captada por cualquiera de los directores a los que le toque en gracia dirigirla. De hecho, al igual que con Jennifer Lawrence, para dirigir a Scarlett siempre parten de la misma premisa: darle ropa al menos dos talles mas ajustada de la que realmente debería usar. ¡Bien por ellos!
Scarlett-Lucy-caminando

Al comienzo de la película, Lucy se nos presenta como una chica de pocas luces que por alguna razón se encuentra junto a un muchacho de dudosa reputación en Taiwán, en donde es obligada a transportar, dentro de su intestino, una nueva, desconocida y poderosa droga, la cual luego de una feroz golpiza que recibe por parte de uno de sus captores, se disuelve dentro suyo y es absorvida por su organismo provocandole consecuencias inimaginadas hasta el momento.

Esta droga en cuestión es CPH4 la cual, supuestamente, reciben los bebes durante el sexto mes de gestación y que les aporta lo necesario para terminar de desarrollarse.

En paralelo, el relato nos va mostrando a un inteligentísimo Morgan Freeman exponiendo delante de un grupo de personas no tan inteligentes como él, todo lo que sabe sobre el cerebro y afirmando que, hasta el momento, el ser humano no ha utilizado más que un 10 % de su capacidad cerebral. Vale aclarar que en la vida real, esta teoría ha sido refutada por las neurociencias actuales, pero como estamos hablando de una película y no de un documental, vamos a darle la derecha.

El efecto que el CPH4 produce en el cuerpo de Scarlett es el de potenciar todas sus facultades, tanto mentales como físicas y los procesos biológicos que suceden dentro de su cuerpo (Nota: no le crecen los pechos). Así que habiendome preparado para ver a Scarlett pateando traseros al mejor estilo Black Widow, me encontré con que la inocente Lucy, ni siquiera necesita hacerlo, ya que usando sus facultades mentales, es capaz de dominar la materia, los cuerpos y las mentes de los orientales que pretenden recuperar su droga.

Lucy aprovechando sus facultades mentales

En una carrera de tiempo contra un final incierto, Lucy intenta llegar con Morgan Freeman para que éste le ofrezca una razón, una lógica o un motivo para soportar el cambio que en ella se está produciendo. Lucy sabe que su vida actual ya no existe, que ella misma ya no existe y se preocupa por convertirse en un enlace entre todos los conocimientos que la humanidad ha adquirido y los que ella, a una velocidad superior a la de cualquier ser vivo, va incorporando durante la película.

En lugar de enseñar una cuenta regresiva, la película nos muestra un porcentaje ascendente que representa cuanto de su capacidad cerebral va dominando Lucy. Cuando éste llega al cien por ciento, Lucy se convierte en una horrible computadora de última generación (Tranquilos. No es una Mac) para luego transformarse en un Pen Drive en el que tenemos que entender, esta almacenada TODA la información del universo. ¿8 Gb? ¿10 Teras? No queda claro la capacidad de éste, ni si Morgan Freeman podrá conectarlo a su Laptop, pero si que Lucy ha logrado resolver todos los misterios de la humanidad y que éstos, quedaron en manos del siempre confiable actor norteamericano.
Morgan Freeman con cara de bueno

¿Rara? Es cierto, lo es. Pero tanto mi esposa como yo llegamos despiertos y atentos hasta el final de la película. En gran parte, claro, por obra del director. Este enajenado francés que nunca deja de hacer cosas buenas y aunque algunas de sus películas puedan ser mejores que otras, todas tienen un factor en común: el ritmo.

Por si todavía no saben de quien estamos hablando, Luc Besson está detrás de El Quinto Elemento, Busqueda Implacable, Alta Tensión, Taxi, El Perfecto Asesino, El Transportador, Juana de Arco y muchas otras películas que, aunque distintas unas de otras, una vez que empiezan, ya no paran. Se mantienen siempre en un constante ir y venir de escenas vertiginosas, muchas de ellas con resoluciones inesperadas. Algunas de éstas las dirigió, otras las produjo o participó del guión y a todas les aportó su estilo narrativo.

En conclusión, Lucy es un film entretenido, que se basa en dos pilares fundamentales, sin los cuales sería bastante tedioso: el primero de ellos es la muñeca de Luc Besson para dirigir este tipo de películas y el segundo, la muñequita Scarlett Johansson.

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