Birdman1

Se suponía que fuera un regreso triunfal. La coronación de una carrera exitosa.

¿Cuántas posibilidades tiene Michael Keaton de volver a ser nominado para un premio Oscar?

O mejor, ¿Cuántas posibilidades tenía de ser nominado por primera vez?

Y sin embargo ahí estuvo. A un pasito de la gloria. A un instante de mirar a todos desde arriba. A todos. A sus detractores. Esos que lo ningunean e ignoran cualquiera de sus actuaciones. A sus fanáticos. Esos que defienden y justifican sus interpretaciones destacando virtudes e ignorando defectos.

Así es. Michael Keaton tiene fanáticos que lo consideran un actor de culto. Es imposible posicionarlo a la altura de un Pacino o un De Niro, por eso, los que lo defienden (me incluyo en este grupo), lo hacen desde el sentimiento que el actor supo generar en películas como Beetlejuice, las Batman de Tim Burton o el Thriller Medidas Desesperadas junto a Andy García.

Keaton es uno de los pocos actores que aún no fue rescatado por el furor de las series televisivas acostumbradas a convertir intérpretes como Kiefer Sutherland en héroes como Jack Bauer.  Al igual que su personaje en Birdman, éste se quedó atrapado en esas inolvidables interpretaciones de los noventa, hasta que el inconsciente de Alejandro González Iñárritu tuvo la idea que le representó nada menos que el premio mayor de la industria cinematográfica.

¿Cuánto de lo que Michael Keaton actúa en la película realmente le pasó a él?

¿Será por eso que su actuación resulta tan convincente?

¿Iñárritu lo seleccionó debido a su interpretación de Batman en las películas de Tim Burton?

La entrega de los Oscars era su revancha. Tenía que volver, tenía que ganar y coronar su carrera recibiendo el premio que ayudaría a todos los que lo aman (los que lo amamos) a justificar nuestro sentimiento por él. Pero no.

No solo perdió el premio a manos de un pendejo que interpretó de manera magistral la degradación física de Stephen Hawking sino que además, la imagen de una cámara que jamás deberíamos haber visto, registró el momento exacto en el que el actor, disimuladamente, guarda en uno de los bolsillos de su smoking el papel en el que tenía anotados los agradecimientos.

No solo fue derrotado por un muchacho que posiblemente vuelva a estar nominado alguna vez en su vida, sino que también fue humillado por los miles de internautas (como yo) que compartieron, una y otra vez ese humillante video.

Espero que tenga revancha porque la merece. No lo creo, pero lo espero. De corazón.

 

 

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